Lo que Colombia Necesita

He estado reflexionando mucho sobre todo lo que está pasando últimamente en mi adoradísima Colombia y en mi humilde opinión, lo que Colombia necesita NO es un mesías que convenza a la gente de que la paz se consigue a través de a guerra (gran paradoja) y motive a todo el mundo a que todos los problemas se solucionan a plomo,a garrote y a madrazo herido, tampoco alguien que se las dé del súper pacífico y entonces todo el mundo hace con él lo que le da la gana (y él ni cuenta se da), menos de un oportunista que quiere ganarse las indulgencias de la comunidad internacional con sus “buenos propósitos” ni alguien que espere ganar el nobel de paz apunta de mojar prensa con comentarios absurdos maquillados de buenas intenciones.

Colombia lo que necesita es otra cosa, una persona que convoque, que aglutine, que lidere; pero que lidere un movimiento con ideas de verdad revolucionarias, me refiero a la educación, eso si sería revolucionario en un país en el que por muchísimos años se nos ha “educado” para servir, pero no para servir al prójimo o a una causa social, se nos ha criado para ser sirvientes de los ricos, de las grandes multinacionales y en los países que llamamos potencias, se nos ha enseñado a ser serviles, lambones, a no tener criterio … a obedecer y es ahí donde radica el problema; todos los días nos preguntamos por aquellos compatriotas y amigos nuestros que triunfan y nos preguntamos por qué ellos si han podido y nosotros no. La respuesta es la educación, ellos no solo estudiaron si no que se educaron y por eso entendieron que hay que revelarse, pero no con armas ni matando prójimo a diestra y siniestra, ellos aprendieron a hacer valer su profesión, su trabajo, su criterio, pero lo más importante es que aprendieron a hacerse valer como personas, ese es el secreto de su triunfo. Por eso considero que lo que Colombia necesita es una persona que sea capaz de cambiar ese chip de tantos años e implantar un nuevo sistema  uno en donde se les enseñe a nuestros niños su valor, pero donde se les enseñe todavía más el valor de los demás, la importancia de respetar las diferencias de ideología, el respeto hacia los ancianos y los animales (cosas que ya ni existen) un sistema en donde el deporte sea solo sinónimo de alegría y nunca de muerte ni violencia, un sistema donde al arte y a los artistas se les reconozca su verdadero valor y no se los invite a tocar en un bar muy chic por un plato de comida o un refrigerio como si estuvieran pidiendo limosna, necesitamos entender que somos iguales y que todos merecemos lo mismo: Ser Felices, el día que todos comprendamos eso, ese día tale vez las cosas comiencen a cambiar y no tengamos que observar este circo deprimente del “Ejercicio Político” en el que hacer campaña se convirtió en una competencia del que más porquerías y cochinadas hable de su oponente, tal vez ese día logremos ver en una campaña política esa sana competencia ideológica con la que todos soñamos cada vez que tenemos que elegir a nuestros dirigentes; por eso considero que lo que Colombia necesita es que ese perrenque y la berraquera que nos caracteriza y de la que tanto alarde hacemos la saquemos a relucir para nuestro propio beneficio, que tengamos las pelotas para  elegir con inteligencia, con la cabeza, porque mientras sigamos eligiendo con la barriga, seguiremos teniendo concejales que prometan que van a cambiar la constitución política y alcaldes que prometan que en 15 días van a hacer lo que otras administraciones no han logrado en siglos.

En resumidas cuentas y en mi humilde opinión lo que Colombia necesita es que nos sacudamos, nos pellizquemos y usemos el cerebro que tan atrofiado se mantiene con tanta novela reality y reguetón y que votemos a conciencia, porque si no entonces quedémonos como estamos, pero eso sí, no nos quejemos ni protestemos por nada de lo que pasa aquí.

Cada quien tiene lo que se merece, dicen por ahí